Otros compases de la danza colombiana

Otros compases de la danza colombiana

Qué rico conectarse con el país a través de ese buque que hace de los mares entrometidos la ilusión de un charquito no más. En su artículo sobre la danza no mencionan a Sonia Arias, quien es reconocida por muchos como la madre de la danza contemporánea en Bucaramanga.

Por: Sara Regina, Buque de Papel, Estocolmo, Suecia   


Qué rico conectarse con el país a través de ese buque que hace de los mares entrometidos la ilusión de un charquito no más. En su artículo sobre la danza no mencionan a Sonia Arias, quien es reconocida por muchos como la madre de la danza contemporánea en Bucaramanga. 


Tampoco mencionan a Eugenio Cueto, quien ha sido un gran educador y además embajador de la danza contemporánea colombiana en Europa. Eugenio Cueto y Sonia Arias fueron artistas fundamentales en la importante labor que se hizo durante varios años dentro de la desaparecida Escuela Departamental de Danza de Santander, una vez llamada DICAS. Un nicho de bailarines bumangueses que ahora están esparcidos por el país y hasta por los fríos europeos. 


Desaparecida la escuela pero mantenidos el nicho y la fe, Eugenio Cueto crea junto con otros bailarines el Ballet Experimental Contemporáneo, que desde 1997 ha funcionado como un proyecto formativo y artístico para jóvenes bailarines.


Álvaro Restrepo, el cartagenero del Colegio del Cuerpo, ha comentado en varias ocasiones que algo raro debe pasar en Bucaramanga, pues de allí han salido muchos bailarines talentosos, con una energía especial. 


Creo que lo que ha pasado en Bucaramanga no es tan raro como Álvaro sugiere. Lo que pasa allí responde más bien a una clara y entregada labor de estos dos personajes principalmente, y de otros personajes tenaces que, a pesar del descuido evidente del gobierno, han luchado por mantener viva en Santander y en el mundo la posibilidad de asumir la danza como proyecto de vida y desarrollo humano.


Otra que anda pilas, y que es una de esas caleñas que han hecho proyecto en Bucaramanga, es Elioska Cortez. Ella vive en Francia, creó una red virtual de bailarines Colombianos llamada ENREDANZA y es una de las organizadoras de un festival de arte Colombiano en Paris que se llama 'Viva Colombia'. 


Sobre la danza de allá y de aquí


¿Cómo refleja la danza el mundo del que surge? Mientras en Colombia la danza habla de violencia, de muerte y de enfermedades sociales; pareciera que en Suecia la danza no tiene nada que contar. Uno se pregunta, sin embargo, si puede ser que un país, por mas en fabulado que parezca, puede carecer de dramas sociales que necesiten espacios decididos de reflexión en el arte.


Estuve con mi hermano Marco en un concierto de danza con 4 de los coreógrafos más famosos en Suecia. Nos dio casi dolor resistirnos hasta el final. Técnica vacía y hasta grotesca, clichés fáciles de danza contemporánea, academicismo introvertido y egoísta, humor barato y un público complaciente. Tal vez Marco y yo estábamos hipersensibles después de nuestro viaje a Colombia, pero sentimos que no hay derecho que Suecia invierta tanto dinero en un arte que solo se ocupa de entretener a la gente y de mantenerla en la superficie segura y amable de este país. ¿Qué granito de arena podremos poner en este mundo de frambuesas?


Pensaba que las obras de arte casi siempre son punto de partida para una investigación y una reflexión que termina siendo experiencia exclusiva para los artistas. El producto que se muestra al público es una síntesis, una interpretación personal que muchas veces alcanza grados de estilización y abstracción inasequibles para quienes no han sido parte del proceso, es decir, para el público. 


Empiezo a sentir que en estos tiempos de tanto padecer social, el arte necesita involucrar más a su público durante el proceso de investigación, reflexión y creación. Y donde aparentemente no hay padecer social, esto se me hace aún más importante. 


* Bailarina egresada del Instituto Laban, de Londres, y radicada en 2007 en esta ciudad.


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