Edición 372

Edgardo Lois: “un guerrillero” contra la boludez globalizada

PDFImprimirCorreo electrónico

Edgardo Lois: “un guerrillero” contra la boludez globalizadaFrentero y con la palabra siempre en el labio, en el momento preciso y con toda la seriedad del caso, que no es lo mismo que solemnidad, Edgardo Lois nos habló rápido y contundente sobre la creación de "Guía de Buenos Aires (Una ficción)", de reciente publicación.

En la pasada edición de Buque de Papel, Cotidianidad Hecha Noticia, presentamos una muestra pequeña de esta obra y la entrevista que el mismo Lois le hizo a uno de los motores del libro, como el fotógrafo Eduardo Noriega.

Hoy nos responde sobre este nuevo parto, como es el de sacar un libro a flote:

-¿Es difícil entrarle a un tipo serio como Noriega? Digo, en el ejercicio periodístico solicitarle a alguien serio y solemne que se deje entrevistar y escudriñar es como pedirle a una monja que se desnude. Debe mediar alguna amistad para poder lograr la magia... ¿Cómo le fue con él?

Edgardo Lois: “un guerrillero” contra la boludez globalizadaLa amistad no es necesaria, si existe, suma, pero para dialogar con Eduardo Noriega solo hace falta tener idea del tema sobre el que se pregunta. Es un tipo serio, pero como también lo soy yo, no tenemos tiempo, no nos gusta perder el tiempo en pavadas, esto referido a cuestiones de la creatividad y aledaños. Si hablamos sobre arte es para tratar de encontrarnos en nuestras palabras con las ideas que ya teníamos y los descubrimientos que puede acercar la charla que se comparte con pares o con gente atenta al pensamiento, gente que puede escuchar y hacer planteos. Si la charla es para intercambiar flores y frases hechas, no, no cuentes con Noriega. No por solemne, sino por respeto ante todo para él mismo. Somos parte de la guerrilla que lucha contra la boludez en este mundo globalizado, además él saca fotos y yo escribo.

-Hábleme de la tarea editorial. Por conocimiento de causa sé que imprimir un libro en Baires es toda una quijotada. Pero vos llevás muchos y te ha ido bien. Si digo que es quijostesco es porque hay que tener mucha guita, una buena red de amigos en los medios y en las librerías y poder distribuirlo (misión imposible), o ser dueño de la editorial. Además de escribirlo, que es todo un parto, hay que hacer mucha tarea aledaña que a veces frena el impulso. ¿Cómo le fue con este nuevo hijo?

Edgardo Lois: “un guerrillero” contra la boludez globalizada¿Cómo me fue?, todavía no sé, recién sale del horno. Lo que decís es verdad, de fácil nada, pero hay una opción más que las citadas, y es la edición de autor. Para ello es necesario contar con buenos amigos, pero amigos que brinden sus conocimientos, en este caso la labor de Mario Bellocchio en el cuidado de las fotografías y en el diseño de tapa, o la supervisión de Raquel Varrotti, una editora que se sumó a un equipo que trabajó sin cobrar una moneda. Mario es el director del periódico Desde Boedo, en el que colaboro desde hace diez años; Raquel es una amiga que lleva más de veinte años trabajando para las mejores editoriales argentinas. Además del apoyo técnico está la cadena de personas, amigos y amigos de los amigos, que van con el libro de mano en mano. La venta del libro en librerías es casi un imposible, podemos llegar a librerías elegidas a través de una editorial amiga: Pluma y Papel de Marcelo Caballero, y nuestra librería amiga es El gato escaldado en el barrio de Boedo. El grueso de la venta se g

enera entre gente conectada que luego recomienda, ofrece el libro, que siempre se vende a un precio accesible, barato, casi para cualquiera que sepa de libros. Todo este esfuerzo amigo es simplemente para cubrir el gasto inevitable: la imprenta. Así el libro existe y todos contentos. Nadie piensa en ganar un centavo, todos ayudan por un libro. Después, los grandes medios, las notas, esa es otra historia, intentamos una prensa mínima, pero eso en un después, el gran público no nos preocupa. El sello Literaria ediciones pertenece a Raquel Varrotti.

-Esa cotidianidad que logra Noriega en sus disparos es el verdadero arte fotográfico. Como le decía él en la entrevista que usted le hizo, es la imagen, el momento, el instante, lo que vale. Hacer lo mismo en palabras sería el verdadero triunfo, ¿cómo lo logró en este libro?

Edgardo Lois: “un guerrillero” contra la boludez globalizadaLa Guía de Buenos Aires nace de una especie de golpe de suerte. Me encontré frente a más de cien imágenes de Noriega y pensé en Buenos Aires, que por lo general es el personaje principal de mis libros, como bien me dijo en el pasado el escritor Gabriel Montergous, uno de mis maestros. Separé las fotos de la ciudad, pero noté que había varios registros de la provincia, fue cuando por suerte pensé en un viaje de un personaje hipotético de la provincia a la ciudad. En una hora establecí el orden de las fotos, ahí supe que tenía la Guía plantada, solo faltaba la escritura. Cincuenta y cuatro fotos había sobre la mesa, y a lo largo de cerca de dos meses, fui disparando cincuenta y cuatro veces luego de mirar cada fotografía. Digo disparo porque fueron resoluciones rápidas de tinta, después arreglé y taché, pero la idea, el recuerdo, el tema, simplemente aparecía en cada escritura. Eran latigazos como si fuera poeta y no contador de historias de largo aliento; calculo que en esto me ayudó haber escuchado con atención a otro de mis maestros, el poeta Hugo Ditaranto, a veces sentía que definía el texto como si tuviera ese pulso o decisión de la que gozan los poetas; ahora las ideas, la sustancia venían desde mi costado narrativo, que es más calmo, más reflexivo. Toda una experiencia haber escrito la Guía, puro placer, y una distinción que agradezco haber podido trabajar sobre el trabajo de un fotógrafo como Eduardo Noriega, él sí siente por dónde hay que entrarle al arte.

-Para nuestros lectores estudiantes de literatura y periodismo, ¿hay algún consejo para dar?

Edgardo Lois: “un guerrillero” contra la boludez globalizadaCreo en la felicidad y en el trabajo a conciencia. No está bien terminar dentro de los pasillos centrales o aledaños del arte montando una fábrica de chorizos. No sirve de nada escribir una novela sobre un tema que no interesa pero que puede vender; no está bueno que el periodista escriba sobre cualquier tema, o sea, en estos territorios no creo que sea muy feliz, venturoso, hacer cualquier cosa para sostener una fantasía de trabajador cultural. Hay que encontrarse en la identidad, hay que buscarse para saber quiénes somos, es la única manera de llegar a transitar "el" camino, la elección es decisiva, siempre debe estar la presente la cuestión ética, mejor una persona que una sombra de persona. Así pienso al escritor, al periodista, al artista. Ahora que si te querés sumar al circo, dale nomás, comé chorizo, escribilos o reportealos, por ahí hasta tenés éxito.