Edición 288

¿De qué hablas, Willis?

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¿De qué hablas, Willis?Cuando inflaba sus cachetes y miraba fijamente a su hermano para soltarle la consabida frase “¿de qué hablas, Willis?”, el actor Gary Coleman, interpretando a Arnold en la serie televisiva Blanco y Negro, no imaginó que estaba marcando un hito cultural y social del siglo XX.

Nos dirán exagerados, pero precisamente un ícono popular surge de una frase, de un gesto o de una expresión, y ver al negrito chiquito haciendo esa pregunta en medio de una pilatuna marcó a toda una generación que creció viendo esta serie popular en todo el mundo.

Ahora, y como todo ícono, la maldición y la incomprensión van de la mano y a los tres actores jóvenes y millonarios les esperó una vida de mierda cuando la serie comenzó a irse a pique.

A Coleman le gastaron sus padres toda su fortuna. Era menor de edad cuando la serie inició. Luego de demandarlos y muchos titulares algo recuperó, pero se le acabó con las diálisis para su problema congénito en un riñón que lo condenó a no pasar nunca del metro con 42 centímetros de estatura. Y desde entonces, el negrito bonachón, risueño, pícaro, se volvió taciturno, amargado, irascible, polémico.

Se alejó de los medios para siempre y nunca siguió la carrera de actor, salvo algunos montajes de teatro, que se echaban al traste, cuando toda la gente le seguía preguntando “¿De qué estás hablando, Arnold?”.

¿De qué hablas, Willis?La vida finalmente se le escapó a Coleman la semana pasada a los 42 años, luego de sufrir una hemorragia cerebral.

Según el portal de entretenimiento Universal, “el estado de salud de Coleman había empeorado en las últimas horas y permanecía inconsciente y conectado a un respirador artificial, confirmó su agente John Alcantar”.

Lo cierto es que Gary estaba hospitalizado desde el miércoles pasado luego de sufrir una hemorragia intracraneal en su casa del estado de Utah y en los días posteriores se había encontrado “consciente y lúcido”, antes de que su condición empeorara.

“Por momentos puede que no haya sido evidente, pero siempre ha tenido buenos recuerdos sobre su carrera como artista y apreciaba a sus fans por todo su apoyo durante años”, comentó Alcantar.

“Coleman, quien vivía en la localidad de Santaquin, ya había sido hospitalizado dos veces este año por problemas relacionados a apoplejías”, puntualizó el informe del portal web.

Así que la maldición, al menos del espectáculo y ninguna sobrenatural, se confirmó con el deceso de Coleman. Recordemos que el actor Todd Bridges, que interpretaba a su hermano mayor, Willis, estuvo en la cárcel por tenencia y consumo de drogas y armas, lo que acabó con su carrera una vez la serie finalizó a mediados de los ochenta.

Y la rubia hija del millonario que adopta a los dos negritos, “Kimberly” en la serie, interpretada por la actriz Dana Plato, murió de a poco al finalizar el programa. Su vida de excesos con la droga y el alcohol la llevó a posar desnuda en Playboy y luego a protagonizar películas porno, hasta que una sobredosis la pilló en 1999.

La serie “Different Strokes”, con su nombre en inglés, “Blanco y Negro”, como se conoció por estas latitudes, hace parte de la historia de la televisión pero también de nuestras vidas, en especial, cuando la veíamos y teníamos hermanos mayores a quienes preguntar seriamente, abriendo los ojos e inflando los cachetes luego de cometer alguna embarrada, y a punto de que nos acusaran, “¿De qué hablas Ricardo?”.